En podalcare nos ocupamos de cuidar de tus pies y ponerlos a punto para que nada te pare.

Nuestro servicio básico de podología incluye la valoración y tratamiento de las alteraciones más comunes que pueden padecer nuestros pies:

- Sequedad

- Durezas o callosidades (Helomas)

- Infecciones por hongos

- Uñas rotas y clavadas

- Alteración del color o fragilidad de las uñas. 

Si tienes alguno de estos problemas, podemos ayudarte. 

Pide cita en nuestro teléfono: 91 196 84 05  

El pie es una de las partes más complejas del cuerpo. Consta de 26 huesos unidos por numerosas articulaciones, músculos, tendones y ligamentos. El pie es susceptible a muchas alteraciones y por ello es la segunda parte del cuerpo que más patologías presenta después de la cavidad oral. Los problemas en el pie pueden causar dolor, inflamación o lesión, lo que resulta en movimientos alterados y movilidad limitada.

El calzado juega un papel crucial en el bienestar del pie. Hay infinidad de modelos de zapatos pero la estructura de nuestro pie es siempre la misma. Los calzados más atractivos no siempre son los más cómodos y ésto puede generar alteraciones más o menos graves. Está demostrado que los calzados con un tacón superior a 5 cm alteran la distribución de cargas en nuestro pie, dando lugar a importantes sobrecargas a nivel de los metatarsianos que pueden derivar en metatarsalgias, que comienzan manifestándose con dolores puntuales y la aparición de callosidades.

Dichas callosidades, también conocidas como helomas, son una respuesta de defensa de nuestra piel ante un roce o aumento de presión que se repite en el tiempo. El problema es que este mecanismo de protección se vuelve en nuestra contra al engrosarse en exceso la piel, además al estar sometido a una presión constante, el crecimiento de los helomas en el pie se produce hacia dentro, pudiendo aparecer núcleos también conocidos como clavos, y que como su nombre indica pueden ser muy molestos. Los helomas se pueden eliminar fácilmente, así como los núcleos, aunque ésto requiere cierta experiencia en el manejo del bisturí para aliviar el dolor de forma duradera, ya que pueden ser muy profundos. Dicho ésto, no hay porqué alarmarse ya que en manos de un profesional no se siente ningún tipo de molestia al retirarse únicamente ese exceso de piel que no presenta ni vascularización, ni inervación.

Puede parecer complicado pero con un poco de atención y unos mínimos cuidados los pies no nos darán ningún tipo de problema.